martes, 19 de noviembre de 2013

¿Dónde estará mi medio limón?

Siempre he pensado y ha día de hoy lo mantengo, que los veintitantos es la edad perfecta para encontrar a esa persona y emprender un gran camino de aprendizaje juntos. Es más divertido crecer con alguien al lado.
 
Pero siempre está la típica o típico que te dice: Tú no te ralles que ya llegará. ¿Qué fácil no? Qué fácil es decir eso cuando recibe un whatssap de tu chico diciéndote: Enana paso por ti en 20 minutos, cuando te espera en la puerta de casa simplemente para darte un abrazo y quitarte el frio de encima o te da un beso fortuito después de darse cuenta que estás enfadada.
 
Últimamente tengo esa gran necesidad de encontrar a alguien para empezar a compartir cosas juntos, es tan grande la necesidad que a veces pienso que no debe ser ni bueno... Siempre he sido muy "ñoña" pero creo que últimamente la cosa se ha multiplicado.
 
¿Soy yo la única que desea compartir con alguien esos pequeños detalles que nadie los aprecia y yo si? Una mirada, un beso robado, una caricia mientras conduce, un te Odio mientras lo besas, una risa después de a verte puesto perdida comiendo helado, un calla enana, un guiño... ¿Seré  demasiado ñoña? Algo pasa...
 
Pd: Vuelvo con el blog, buenas tardes y abrigaros pelusillas!